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La fiesta del Sevilla que podría costar 700 millones a LaLiga

Golpe de realidad. El fútbol español ha recibido dos avisos en menos de dos días respecto a la vuelta de La Liga, ahora que se habla con claridad de su retorno de cara a la semana del 8 de junio. Primero fue la foto de cuatro futbolistas del Sevilla saltándose las normas del confinamiento y el protocolo de la patronal. Este lunes era la cancelación de la Euroliga, que pone sobre la mesa las dificultades que entraña reanudar una competición bajo las condiciones actuales.
LaLiga denuncia la "relajación" de los jugadores y los futbolistas del Sevilla piden perdón

La fiesta de Lucas Ocampos, Éver Banega, 'Mudo' Vázquez y Luuk De Jong supone un grave peligro para la vuelta de La Liga. La entidad que preside Javier Tebas lleva semanas trabajando cada detalle de la mano con Sanidad, el CSD y los diferentes clubes para que el regreso de la máxima competición nacional sea posible. Por eso la existencia de un estricto protocolo, que se han saltado de sopetón cuatro jugadores de un mismo equipo.

La polémica estallaba al ver en Instagram una foto de los cuatro en una reunión de más de diez personas (lo permitido en la Fase 1) y sin respetar el protocolo de LaLiga, que advierte de reducir al mínimo el contacto externo. Hasta daba la impresión de que compartían una shisha. Fue la mujer de Banega la que levantó la liebre compartiendo en sus redes este momento. El mero hecho de que una de las personas de la foto fuera asintomática podría acabar convirtiéndose en una bomba de relojería dentro del vestuario de un equipo entero. Un revés muy duro para las aspiraciones de la competición.

El 1,38 del PIB, en juego
Lo suyo son actitudes "inadmisibles" e "incomprensibles", como recalcaba LaLiga en un escrito dirigido a los clubes tras salir a la luz la imagen. Y es que en juego, más allá de la salud que es lo primordial, hay mucho dinero y mucho trabajo. "Están poniendo en peligro muchos puestos de trabajo, el 1,38 del PIB", decía Tebas este domingo por la noche. Para ir más allá, LaLiga tiene unos cálculos de unas pérdidas cercanas a los 700 millones de euros si no se vuelve a jugar, que se sumarían a los 300 que ya se dan por perdidos por hacerlo a puerta cerrada.

De ahí la dureza con la que se expresó Tebas horas más tardes. La primera reacción ha sido que los cuatro se entrenaran este lunes por su cuenta dentro de las instalaciones deportivas del Sevilla y no dentro de un grupo de 14, como ya está permitido. LaLiga se lo recomendó al club hispalense y el presidente de la patronal ya avisó que ellos podrían sancionar disciplinariamente a los jugadores por su actitud. De hecho, lo que se esperan son multas grandes y sanciones ejemplares.

Los propios futbolistas supieron reconocer su error y se disculparon públicamente al poco tiempo de saltar la polémica. Desde LaLiga y el Sevilla reconocen ese gesto y bien todo esto que se ha generado podría servir como avisó al resto de jugadores. Cumplir con el protocolo es primordial.

La tranquilidad reina en torno a los entrenamientos, estadios, donde la seguridad es total de cara a evitar cualquier contagio. Pero estas reuniones se escapan de las manos y son un peligro para la vuelta del fútbol. Hoy, por ejemplo, se han entrenado los cuatro al margen del resto de sus compañeros, aunque son ellos mismos los que han aceptado esas disculpas.

Los jugadores no quieren concentraciones
Esta semana se verá el camino que sigue LaLiga tras este caso. El jueves se celebrará la Asamblea General convocada con todos los clubes. Antes se conocerán qué medidas se toman ante lo que es considerado un incumplimiento muy grave del protocolo dentro del convenio entre LaLiga y la AFE. Y, de cara a la Asamblea, sobre la mesa podría estar de nuevo un asunto recurrente dentro de la patronal: las concentraciones.

Noticia: El Español

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